Se propone una hipótesis de evolución del territorio periurbano al oeste de Córdoba a través de unas transformaciones infraestructurales aplicadas a los descampados.
Estas transformaciones se llevan a cabo mediante la creación de una serie de dispositivos que alteran el funcionamiento original de las mismas y posibilitan la colonización humana de los espacios abandonados en el territorio.
Las distintas infraestructuras y procesos históricos se solapan y mezclan provocando en ocasiones, unos la decadencia o la crisis de los precedentes, pero todos ellos construyen el territorio existente. El proyecto propone una representación alternativa de este territorio, como herramienta transformativa del mismo y encuentra en los lugares abandonados el escenario adecuado para llevarla a cabo. En su ámbito, las infraestructuras alteran y multiplican sus capacidades posibilitando la aparición de procesos espontáneos diversos.
Las infraestructuras transformadas son el vehículo, que se convierte en un generador de servicios portátil y activador del resto de infraestructuras; los muros abandonados y los límites de las propiedades, que se convierten en semillas de construcciones efímeras y en generadores de energía limpia; las albercas, que funcionan como dotadoras de agua; y las acequias; que pasan a funcionar como depuradoras de aguas residuales.
La transformación se lleva a cabo con una serie de dispositivos que se adaptan a las infraestructuras citadas posibilitando la aparición de una red de descampados donde se originan tejidos, paisajes, agregaciones y formas de habitar no planificadas, con una capacidad evolutiva y transformativa muy elevada.